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martes, 21 de junio de 2016

LA REENCARNACIÓN



LA REENCARNACIÓN: EL PROCESO DE RENACIMIENTO

La reencarnación es un proceso de renacimiento. Con cada nueva muerte llega un nuevo nacimiento y la apertura de un capítulo nuevo en la interminable historia de la vida. Con cada nuevo nacimiento el alma prosigue su viaje a través de la eternidad en el lugar en que lo dejó según sus cuentas en el nacimiento anterior. El alma no es la víctima de un Dios enfadado o vengativo que la condena a una vida de privación o sufrimiento sin motivo aparente. El alma hereda un pasado creado por ella misma. El hecho de que las causas exactas del pasado que motivan las circunstancias de la nueva vida no sean aparentes ni visibles no significa que no existan. Dicho de otro modo, un alma nacida en circunstancias felices no es receptora de la gracia o la bendición de Dios, sino que es el fruto de la recompensa de sus propias acciones generosas y benéficas llevadas a cabo en el nacimiento o nacimientos pasados. Cada alma está constantemente experimentando el efecto de alguna acción pasada y también está plantando las semillas para recogerlas como un fruto en el futuro.



La comprensión de la reencarnación consolida, en la meditación, la experiencia de mi propia inmortalidad, mi existencia eterna como alma. Y esto es una medicina excelente para muchas clases de miedos, ansiedad y pensamientos limitados.


En el momento de la muerte física, el alma abandona su energía de los órganos del cuerpo y desaloja el lugar que ocupa en el centro de la frente. Se lleva consigo las impresiones acumuladas en esta vida y al reencarnar se introduce en el cuerpo de un bebé nonato, mientras que el cuerpo nuevo todavía se está formando en el útero de la madre. Esto sucede normalmente entre el cuarto y el quinto mes de embarazo. Un alma humana sólo entra en un cuerpo humano. El tipo de cuerpo en el que entra el alma y las condiciones del nacimiento vienen determinados por las acciones pasadas del alma en su vida o vidas anteriores y por la acumulación de intercambios que ha establecido con otras almas. Si no se comprende correctamente este proceso, el abandono de un cuerpo y la adopción de otro suele ser una experiencia que produce un gran miedo y angustia, aunque los detalles de la vida anterior se borran pronto y se viven experiencias nuevas para que el alma no se sienta desbordada y confundida por los recuerdos del pasado.

En cuanto se han desarrollado el cuerpo y el cerebro del bebé, el alma se ha olvidado por completo del pasado y se ha acostumbrado a sus nuevas condiciones de vida y a los padres de su nuevo cuerpo. Sin embargo, aunque el alma normalmente no recuerda detalles de sus vidas pasadas, lleva consigo –en forma de actitudes, tendencias y personalidad– el efecto acumulativo de todo lo que ha experimentado y aprendido. Todo lo que ha aportado a la nueva vida desde la perspectiva genética que es la estructura física del cuerpo, la raza, el color de los ojos, la forma de la nariz, etc. Y, a pesar de que el entorno en el que un niño se educa, así como las personalidades de los que lo rodean, sin duda ejercen una influencia en su evolución, sus tendencias y reacciones ante la gente y los acontecimientos no se generan desde la perspectiva biológica sino que son inherentes al alma de las existencias anteriores. Estas impresiones predominantes grabadas en la vida pasada en seguida empiezan a manifestarse y a expresarse en el nuevo entorno.



La vida humana se basa en las interrelaciones entre las almas que, a su vez, se basan en las distintas impresiones presentes en cada una de ellas. Dichas impresiones determinan el curso de la vida, la naturaleza de las actividades del alma y su ubicación física en determinado entorno. Es por ello que normalmente se crea un vínculo entre dos almas que han establecido una relación en una vida, vínculo que las reunirá otra vez en otras vidas. Por esto muchas personas tienen la sensación de haber conocido a alguien antes, aunque aparentemente se encuentren por primera vez. O viven la experiencia de conocer a alguien y tienen una sensación de atracción o repulsión aunque no lo conozcan lo suficiente en la vida actual como para que hayan surgido estos sentimientos. Lo que ocurre es que el alma reconoce a la otra alma –aunque los cuerpos sean distintos– desde la última vez que se vieron.


LA REALIDAD DE LA REENCARNACIÓN


La reencarnación o metempsicosis -viaje de almas- es una realidad, aunque no recordemos nuestras vidas pasadas. “Yo no soy más que un alma, -dijo Rumi, el más grande poeta de amor del Islam- pero tengo 100.000 cuerpos. He visto 2000 hombres que eran yo mismo…”.

La Naturaleza impide normalmente que no se recuerden las vidas pasadas para que el sujeto no pierda el sentido de identidad y porque si no, el peso de cada existencia, con sus incontables choques, traumas y samskaras (reacciones, tendencias, deseos…), sería una carga insoportable. Normalmente las acciones de una vida se pagan en la siguiente, esa es la razón por la que muchas veces no se entienden los motivos reales de las tragedias o la fortuna del destino. Normalmente los premios, errores o crímenes de una vida se pagan en la siguiente nadie se escapa del karma. Es matemático.





ESTÁS SIEMPRE FORMATEANDO “TU CESTA MENTAL”

Durante toda tu vida formas tu “cesta mental de deseos” o karmashaya con la que crearás tu próximo cuerpo para expresar tus deseos de acuerdo a tu vida pasada. Por eso es muy importante lo que piensas, lo que deseas, el mal o bien que haces, porque todo queda anotado para tu próxima vida y luego lo tienes que pagar o gozar. Digamos que cada momento con tus acciones estás formateando el disco duro de tu próxima vida. Así se forman los vasanas o “semillas de las reacciones”, que quedan ocultas en tu inconsciente para expresarse algún día. Puedes tardar 10 años o 1000 años.


PREDESTINACIÓN Y LIBRE ALBEDRÍO

Por eso las acciones son de dos tipos: unas estas predeterminadas en tus cromosomas por el destino de tus vidas pasadas , como morirte a los 20 años, perder a tu hijo, ganar la lotería o tener un accidente, (samskaramulaka) y otras son independientes y dependen de tu libre albedrío, dar un paseo, casarte, matar a alguien…. (pratyamulaka). Tras muerte, accidente, desmayo o samadhi (nirvana) las semillas de tus acciones que se ocultan en el inconsciente afloran al consciente y hay cambios en tu vida. Esa es la razón del coma, pérdidas de consciencia, accidentes y enfermedades extrañas que ocurren sin ningún sentido a mucha gente. Siempre hay grandes cambios después de estas situaciones.


TODO ES KARMA: NADA ES CASUAL

Todo es karma, todo tiene una lógica: las vidas pasadas. Nada es casual, ni muerte, accidente, amigos, parejas… Tus gustos, deseos sexuales, elección de pareja, preferencias musicales, culinarias, ideas, manías, fobias…tienen a menudo un origen en tus otras vidas. Los gemelos suelen venir de relaciones pasadas e incluso algunas historias de amor, trágicas o felices.




YATISMARA, RECORDAR LAS VIDAS PASADAS

En algunos casos puedes recordar tu vida y nacer a voluntad, como en el caso de yoguis. El psiquiatra Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia, tuvo la oportunidad de documentar durante cuarenta años más de 2.500 casos sobre niños y niñas que podían recordar sus vidas pasadas.

Durante su investigación, Stevenson no sólo logró el registro metódico de los recuerdos de los niños y niñas, sino que al concatenar dichos recuerdos con la realidad logró llegar hasta las identidades de las personas que los niños de su investigación afirmaban haber sido en sus vidas pasadas, antes de fallecer y encarnar en la actual.

La precisión de los recuerdos y la comprobación de fechas, personas, direcciones y circunstancias reales convencieron a Stevenson de que la reencarnación en efecto existía, y que además la infancia es una época donde los recuerdos de esas otras vidas aún están presentes.


HASTA JUSTINIANO… LA IGLESIA CREÍA EN LA REENCARNACIÓN




El cristianismo aceptó la reencarnación hasta el Concilio II de Constantinopla del 553 en la época de Justiniano el Grande.


EL CONCILIO II DE COSTANTINOPLA PROHIBIÓ LA REENCARNACIÓN

El Catolicismo aceptaba la reencarnación hasta que el Concilio II de Constantinopla del 553 prohibió esta creencia. Los primeros gnósticos cristianos (como Carpócrates, Basílides o Valentín) también creían en la reencarnación. El Vaticano ha ocultado toda la parte esotérica del cristianismo, así como todo lo relacionado con aliens, Atlántida, reptiloides etc… En El Corán leemos: “Dios genera seres y, por lo tanto, ellos regresan una y otra vez, hasta que todos regresan a Él”. El taoísta chino Chuang Tzu decía que pasamos “por incontables transiciones teniendo por delante únicamente lo Infinito”.


LA REENCARNACIÓN ES UNIVERSAL

La transmigración de almas es una creencia universal. La encontramos en el budismo, hinduismo, jainismo, gnosis, teosofía, hassidismo hebreo, misterios egipcios… Eran o son también reencarnacionistas pueblos como los esquimales, zulúes, esenios, fariseos, fenicios, atlantes, lemurianos, caldeos, indios de Alaska, celtas druidas, aborígenes australianos…


PLATÓN

Platón, padre la filosofía, y Voltaire, padre del racionalismo, creían en la reencarnación.



MUCHOS SABIOS CREÍAN EN LA REENCARNACIÓN

Importantes personalidades creían en la reencarnación: como Platón (“El alma mil años errante…”, decía en La República), Pitágoras, Goethe, Shopenhauer, Oscar Wilde, Voltaire, Virgilio, Hume, Kipling, Allan Poe, Emerson, San Buenaventura (según Christie-Murray), Giordano Bruno (“cada cosa se transforma a su vez en cada cosa y todo…”) o Benjamín Franklin. El famoso curandero mentalista estadounidense Edgar Cayce (S.XIX-XX) curaba visualizando las vidas pasadas. Se pueden hacer regresiones con un experto: es como una especie de sesión de hipnosis. Otras veces recibes flashes instantáneos de vidas pasadas, es el déjà vu, “el ya visto”, por ejemplo, andando, viendo una película, una imagen, con una música, leyendo un libro, pensando, recordando…


EDGAR CAYCE


El vidente estadounidense Edgar Cayce curaba visionando las reencarnaciones pasadas. En la imagen con su mujer Gertrude.


ESTUDIOS Y PRUEBAS CIENTÍFICAS


La reencarnación se ha estudiado científicamente por muchos autores, científicos y psicólogos, como Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia (el que más la ha estudiado), Arnold Bloxam, Doctor Mortis Stark, Albert de Rochas, C.D. Broad, Alexander Cannon, Morey Berstein, Joe Keeton, la psicóloga Edith Fiore etc… Estos autores han grabado ingente cantidad de regresiones en sesiones de hipnosis.

En muchas regresiones se han recordado vidas pasadas con datos comprobables o se han producido fenómenos de criptomnesia y paramnesia (memoria oculta) y xenolalia (hablar lenguas extranjeras desconocidas). Se han hecho regresiones en vivo en programas de televisión de todo el mundo (ej. “Aventuras hipnóticas” de Emile Franckel emitido en 1956-57 en EE UU). 




Negar la reencarnación es sólo ignorancia.

Los datos científicos y documentales que apoyan la realidad de la reencarnación son abrumadores. Negar la reencarnación es sólo desinformación. Con todo, a efectos prácticos, es igual creer o no en ella. El ego desaparece para siempre, aunque el alma siga su viaje con una estructura o ego “digamos” NUEVA O RECICLADA.


REENCARNACIÓN ES JUSTICIA

La reencarnación es pura justicia kármica, la ley de las oportunidades para todas los seres. La vida es como una broma de amor, con el que Matrix juega contigo. Sólo la reencarnación justifica multitud de acontecimientos inexplicables o trágicos del destino, la precocidad genial – como la niña Ye Euns que toca el piano magistralmente sin que nadie le haya enseñado- o el simple hecho de que nazcan niños con el síndrome de abstinencia de heroína. La reencarnación es un aprendizaje: estamos aquí para ir más allá de la dualidad, de la vida y de la muerte, para llegar a la Superconsciencia. Con el yoga, la meditación y técnicas esotéricas te puedes emancipar de las cadenas de acciones y reacciones y retornar a nuestro rango original, el infinito.




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